
s Altos de Cantillana. Hace años atrás, solía salir frecuentemente de paseo a la cordillera con mi padre. Luego a estos paseos se agregó un tío materno (muy extravagante y especial), que poco a poco irán conociendo en estas crónicas. También con el tiempo se fueron agregando después otros primos y a veces amigos a estas excursiones a la cordillera. Viajábamos siempre en micro, en un comienzo hacia el Cajón del Maipo, y de allí nos largábamos a caminar durante horas y horas, después eran paseos de dos o más días con alojamiento en los cerros, a la intemperie o en una precaria carpa. Siempre mal equipados, con poca plata pero con muchas ganas. Cualquiera diría que éramos ( y somos todavía)unos irresponsables
Pero a pesar de correr algunos riesgos innecesarios, y algunas imprudencias, ya hemos obtenido algún conocimiento empírico de la montaña y nunca hemos tenido un accidente grave. Solo un tío se cortó la rodilla con una piedra filuda al ascender al Manquehue un día en que nos cayó una neblina que no nos dejaba ver nada. Pero el asunto es que hemos sido precavidos, y sobretodo hemos sido respetuosos del medio ambiente, lo mas posible (ojalá impacto cero; es el lema!). Después hacíamos paseos a la precordillera de Santiago y la cordillera de la costa de los alrededores de la ciudad, lugares accesibles a pie, eso si burlando cercos, sin asco a vulnerar la propiedad privada en muchos casos, (ya casi todo acceso a la cordillera es privado por la cresta!!!). Pero siempre respetuosos de los códigos del campo ( si la tranquera esta abierta, dejarla abierta, si esta cerrada dejarla cerrada). Preferimos caminar por senderos y huellas antes que romper vegetación gratuitamente ( no somos cortapalos!!) tampoco somos pirómanos, y si hacemos fuego lo hacemos en una escala pequeña con maderas secas, y somos concientes de apagar el fuego estrictamente ( lo meamos bien meado, hasta que no humee, todo un ritual, jaja.) y lo cubrimos con piedras. No somos andinistas, ni practicamos alta montaña, mas bien somos senderistas o cajoneros, que nos gusta caminar e internarnos por distintos parajes, la idea es recorrer mucho, hacer travesías, conocer y compartir.
el cordón hacia el norteEstos viajes se fueron haciendo cada vez menos frecuentes, sobre todo después de que me casé, después incorporé a mis hijos desde que eran chiquititos a estas practicas esporádicas. Pero se ha vuelto una complicación planear las salidas que antes eran muy espontáneas y salían de un día para otro. Así que cada vez son mas esporádicas, y cuesta organizarnos.
Siempre que me encuentro con mis primos en reuniones familiares, el tema de conversación son los paseos y sus aventuras!!! Y siempre me piden que organice un nuevo paseo.


